Estudio nº4.
Hay gente que te lo deletrea todo. Y no me refiero a nombres en inglés o cualquier otro idioma, lo cual es normal. Me refiero a los que te deletrean cualquier cosa, cualquier palabra y además NO PIDES QUE TE LO DELETREEN. Eso es porque tengo una teoría: la mayoría de estos clientes se piensan que el que está detrás atendiéndoles es alguien que no ha tenido estudios, que no saben leer ni escribir y se criaron en un suburbio londinense… sí, joder, telefonistas de Dickens.
El caso es que te puedes encontrar dos tipos:
1. Por un lado, los que hemos dicho: te deletrean cualquier mierda:
Sufridora: (después de toda la conversación y de que me cuente su problema…) – Dígame el nombre del dominio, por favor.
Cliente: gatitosenbotellas.com, G-A-T-I-T-O-S-E-N-B-O-T-E-L-L-A-SPUNTOC-O-M. ‘Botella’ con doble L.
Hace media hora que has escrito el dominio, localizado y a punto de decirle el problema y la respuesta, pero les dejo que deletreen todo, que me hace gracia porque me imagino que están en el típico concurso de deletreo de los USA. Son la hostia… lo de la doble L… para meterle la ‘botella’ por donde me sé
.
2. Los que deletrean con palabras bonitas, de happy happy world and flowers:
Sufridora: – Dígame el nombre de su dominio, por favor.
Cliente: amorenlata.es, A de Amor, M de Música, O de Olvido, R de Románticismo, E de Enamorada…
Qué bonito es el amor, señores.
3. Los que hablan tan rápido y pronuncian tan mal, que les tienes que pedir que vayan mas despacio porque sino… mal vamos. Lo mejor es el deletreo:
Sufridora: -Dígame el nombre del dominio, por favor.
Cliente: -jsaieuqiweyioqyosa
S: -… Disculpe, puede decirlo MÁS DESPACIO, POR FAVOR?
C: – Gegantssjdasdas.cat
S: – … POR FAVOR, MÁS DESPACIO Y DELETRÉELO, POR FAVOR.
C: – Joder, me cago en… a ver, tía G de gilipollas, E de estúpida, G de gilipollas otra vez, N de nosabeshacernada, T de tarada, S de subnormal…
Evidentemente, colgué. Esto me recuerda a un post que vi en el blog de teleopes.blogspot.com. Si es que son iguales en todas partes, los desgraciaos.
4. Los que se pasan. Estos te dicen cosas que son obvias, y que deberían pensar que la persona del otro lado no es ni tonta y que sabe que los dominios no llevan tildes ni están separados por un “espacio”.
Sufridora: – Dígame el nombre de su cuenta de correo, por favor.
Cliente: pues es “administracion@tonto.soy”; lo de ‘administracion’ sin “h”, con “c”, sin tilde, en minúsculas y todo junto.
Oh, vaya, que bien me lo dice, señor. Estaba a punto de escribirlo como una verdadera hoygan. Me ha abierto los ojos el Cuadernillo Rubio que debe usar a diario para aprender ortografía.
Y de momento esto es todo. Ya contaré más aventuras, que de momento se portan más o menos bien (menos que más, pero es lo que hay).
Hasta la próxima!