Relato nº5. Testimonio escalofriante de nuestra colaboradora Peti, que tuvo que sufrir en sus propios oídos uno de los mayores ridículos que puede llegar a hacer el ser humano: llamar sin tener ningún dato y reclamar algo que es tuyo y no lo sabes. ¿Que no se entiende bien? No os preocupéis, que aquí os relato esta historia más propia de Edgar A. Poe o Lovecraft.
Peti: -Registradora Pandemonium, buenas tardes.
Cliente: -Oye, mira, que me habéis cobrado 670 klins y no sé de qué.
Peti: (conoce que esa cantidad se corresponde con la tarifa de un dominio, así que continúa con el procedimiento) – Dígame el nombre del dominio, por favor.
C: – Eso no lo sé, yo no tengo dominios.
P: – Pero… me tendrá que dar algún tipo de referencia para localizar este cobro que me indica, porque se corresponde con una de nuestras tarifas.
C: -Pos yo no sé ná, solo sé que Pandemonium m’a cobrao 670 klins.
P: – Disculpe, caballero, pero es que esa cantidad se ha cobrado porque tiene un dominio con nosotros, y si no me da referencias no podremos acceder a su petición.
C: -Es un delito ir cobrando por ahí sin permiso, ¿sabe?
P: (Peti se queda pensando en lo subnormal que es el tío) -… Lo que usted diga, caballero.
C: – ¡PUES VOY A IR A LA POLICÍA A DENUNCIAROS!
P: – Pues vaya usted, buenas tardes.
No aporta datos, ni dominio, ni nombre, ni DNI ni nada para poder localizarlo y encima se queja, se enfada y amenaza. Es como si alguno de vosotros llama a ONO porque les ha cobrado una mensualidad de la conexión a Internet y no sabéis ni número de teléfono, ni dónde vives ni aportas más datos. Es un sin sentido. Me imagino a la policía descojonándose de este hombre… Me gustaría ser policía para recibir a este tipo de gente.
¡Gracias Peti por compartir tu escalofriante testimonio!
Hasta otra!